Entre el 19 y el 23 de enero se realizó en Davos, Suiza, la 56.ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial (WEF26), un encuentro que desde 1972 reúne a los y las líderes de gobiernos, de empresas, de la academia, de la sociedad civil y del mundo científico y cultural para dialogar sobre los principales desafíos globales y las soluciones que marcarán el futuro. La edición 2026 se desarrolló bajo el lema “A Spirit of Dialogue”, destacando la importancia del intercambio de ideas y la colaboración en un contexto internacional complejo.
En este contexto, la Ingeniera en Biotecnología Molecular, Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile, y actual Coordinadora de Investigación de Pregrado de la Escuela de Ingeniería UC, Natalie Edwards, participó en el WEF 26 como parte de la delegación internacional “D40” de la Global Shapers Community. Esta es una iniciativa del Foro Económico Mundial que promueve el liderazgo juvenil mediante una red de más de 11 mil jóvenes en más de 500 ciudades que desarrollan proyectos enfocados en los desafíos más relevantes para sus territorios y que buscan generar cambios sostenibles.
Como integrante del Hub Global Shapers Santiago representó a la juventud de Chile y Latinoamérica en un espacio que congregó a alrededor de 3 mil líderes de 130 países. Además, con su participación se ha convertido en la primera mujer chilena menor de 30 años en ser invitada a esta instancia.
Actualmente, como coordinadora de Investigación de Pregrado en Ingeniería UC, Natalie promueve la participación temprana de estudiantes en experiencias de investigación (Programa IPre) y desarrolla iniciativas de comunicación científica orientadas a acercar la investigación de la Escuela a públicos más amplios. De manera complementaria y voluntaria, participa como embajadora para Latinoamérica de la Fundación iGEM, donde promueve el avance de la biología sintética en la región.
Open Forum: “Where Biology Meets Choice”
Durante WEF26, Edwards fue panelista del Open Forum, un espacio abierto que busca conectar la Reunión Anual con la comunidad local en Davos, promoviendo la participación de públicos diversos en conversaciones sobre temas actuales y complejos.
Específicamente participó en el panel “Where Biology Meets Choice”, en donde se exploró cómo los avances en tecnologías basadas en ADN y ARN están transformando la medicina y abriendo interrogantes en torno a la equidad, el consentimiento y la forma en que la sociedad reflexiona colectivamente sobre el uso de estas herramientas.
Moderado por Irene Tracey, vicerrectora de la Universidad de Oxford, el panel contó además con la participación de Victor Ambros, Premio Nobel de Medicina 2024, junto a líderes de la industria biotecnológica como Eva McLellan, vicepresidenta de Estrategia Global de Comercialización en Roche, y Daniel de Boer, CEO de ProQR Therapeutics.
Desde su experiencia, Edwards aportó una mirada centrada en la educación, la comunicación científica y el rol de las juventudes en la comprensión responsable de tecnologías emergentes, destacando la importancia de las conversaciones intergeneracionales e interdisciplinarias para reflexionar y abordar los desafíos éticos y sociales asociados a estos avances.
Esta instancia marcó su primera participación como panelista convirtiéndose en una experiencia que asumió desde una mirada de aprendizaje y diálogo:” El 1 de enero supe que mi primer panel sería junto a un premio Nobel de Medicina, sin estar actualmente dedicada a la investigación. Pensé que sería muy intimidante, pero terminó siendo una experiencia muy significativa y empoderadora. Me intriga que traerá el resto del 2026”.
Natalie destaca la importancia de experiencias formativas como la investigación en pregrado, la participación en competencias internacionales como iGEM y los espacios de comunicación científica para el desarrollo del pensamiento crítico, la autonomía y una comprensión responsable del impacto social de la ciencia. En ese contexto, la experiencia en Davos refuerza la relevancia de seguir impulsando el diálogo interdisciplinario e intergeneracional como parte del fortalecimiento del ecosistema biotecnológico y científico, ampliando a la vez la participación de jóvenes de Chile y Latinoamérica en conversaciones globales que inciden en el futuro de la salud y la tecnología en la región.



